Hola, hoy voy ha escribir sobre mi gran amiga Andrea, o como le llamo "mi Andrew", nacimos el mismo día del mismo mes, ella el 24 de septiembre del 89 y yo del 88, la misma hora, ella por la mañana y yo por la tarde.
Andrew y yo nos conocimos en el colegio Iale, a los 4 años, y desde entonces no nos hemos separado nunca .Ella es una grandísima amiga, de la que no me gustaría nada que nos separáramos nunca. Me ha demostrado en varias ocasiones que es una gran amiga, que siempre estará ahí para lo que quiera, y espero que ella lo espere de mí, porque es verdad, ella es una persona sincera, sin tapujos, y a veces un poquito histérica, pero con razones.
Yo siempre la estoy achuchando, porque yo soy muy mimoso, pero ella no, y cuando se arta me avisa, y si no le hago caso,
ella me demuestra a su forma lo mucho que me quiere....
Como en todas las amistades hay alti-bajos, pero cuando nos enfadábamos de pequeños al día siguiente se nos pasaba y seguíamos tan normal.
Desde pequeños, veíamos a los mayores graduarse, y nosotros soñábamos en hacerlo algún día, y por fin a sido, este años ¡nos tocó!, nos graduamos y fue muy especial, algo con lo que soñábamos de pequeños, se ha hecho realidad, ella leyo, y en el discurso, cuando dijo - y gracias a este colegio que nos brindo la oportinudad de conocerá amigos de verdad- y en ese momento nos miro a flor (otra amiga nuestra) y a mi, en ese instante me entro un escalofrio por todo el cuerpo, en ese momento comprendí que nos habíamos hecho definitivamente mayores, que nuestra vida iba a cambiar desde entonces, y que esperaba que ella estuviera en los mejores ratos de mi nueva vida, y yo en las de ella, porque siento en mi corazón que es una amistad de verdad.
Andrea, mi amiga, a la que yo idolatro, la que quiero con locura, la que siempre ha estado en los momentos justos y ha sabido que decir y como reaccionar, solo puedo decir
- GRACIAS A LA VIDA POR HABÉRMELA METIDO EN MI VIDA -.