Un chico de unos 19 años se puso a ver una película (Los otros), sin quererlo se fue metiendo cada vez más en el caserón, los personajes y los diálogos formaban parte de él también.
A mitad de la película oyó un timbre, llamaban a la puerta, miró por la mirilla, y oscuridad es lo que encontraba, con una voz entrecortada dijo - ¿Quién es? - , y nadie contestó, él con temor volvió al comedor y su película, el timbre sonó otra vez, el chaval ya con miedo se armó de valor y ni vio por la mirilla, simplemente abrió la puerta, y con la oscuridad que le envolvía dijo - Esto no hace gracia - , una suave brisa fría le rodeó por el cuello, corriendo se metió en casa y cerró con llave, se sentía más seguro. En su cuerpo ya existía la duda de seguir viendo la película, pero por miedo de tocar el mando no la paró, la casa a oscuras, él mirando a todas partes, con el deseo de que llegaran ya sus padres, escuchó un estruendo en su habitación, y de un salto se levantó del sofá y corriendo atemorizado llegó a su habitación, y nada había sucedido, todo estaba en su sitio, el chico se metio en la cama, con todas las luces encendidas, la película en marcha,y sus miedos a flor de piel.