Este anuncio el primer día que lo vi me encantó.
Los niños en la vida real piensan en esas cosas, aunque no nos lo parezca, al menos yo de pequeño me preocupaba de esas cosas, sin embargo ahora no tanto como debería o querría.
Este anuncio tiene la armonía perfecta, un mensaje muy humano y una calidad perfecta, se nota que no lo ideó El señor Risto Mejide... por lo humano me refiero..
Es el anuncio perfecto en el que no te venden de una forma convencional las cosas, y eso es bonito.